Robo de vehĂ­culos



Publicado el 18/11/2011

 

Hay quienes creen que la delincuencia es culpa de la sociedad, y argumentan dicha postura en que quienes roban, lo hacen por falta de oportunidades. Por otra parte están quienes, sin negar la necesidad de avanzar en materia de oportunidades, sostienen que estas no pueden justificar jamás el que unos le roben o le hagan daño a otros. Yo me inscribo en este segundo grupo. 
 
En el congreso actualmente se discuten usa serie de proyectos que buscan aumentar las penas, particularmente las de los delitos contra la propiedad. Frente a ello un grupo de parlamentarios, principalmente de la concertación, dice que las penas en este tipo de delitos ya son lo suficientemente altas, por lo que no correspondería subirlas. 
 
Si bien desde el punto de vista de la comparación con otra clase de delitos podrían tener algo de razón, la verdad es que cuando se revisa la proporción de una pena determinada, se tiene que tener a la vista el cumplimiento efectivo de la misma, por lo que teniendo en cuenta la aplicación  de medidas alterativas en libertad y los beneficios penitenciarios, las penas pierden su severidad sustancialmente.
 
En ese marco esta semana discutimos un proyecto que sugiere una mayor sanción al robo de vehículos motorizados. Para mi la gran cantidad de casos que se han registrado los últimos años  y el trauma que genera en las víctimas, es razón suficiente para justificar el aumento de la pena efectiva en esta clase de delito.
 
Hoy, el contar con un vehículo está lejos de ser exclusivo para los más acomodados, mas aun, existe una gran cantidad de personas que depende laboralmente de este medio de transporte, por lo que la prevención y una mayor sanción a este tipo conducta, no sólo es un deber si no que forma parte del compromiso que tenemos con la ciudadanía en el combate a la delincuencia.
 
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